
En ocasiones ciertas piezas visibles del elemento trabajado deberían resultar decorativas y presentar un bonito brillo sin estar demasiado lustradas. Sin embargo esto no debería afectar al precio. Para ello se adecúa el pulido con bolas de acero. De esta manera conseguirá una superficie hermosa y brillante a un precio bajo.
Las superficies pulidas con bolas son cada vez más aceptadas internacionalmente. Los resultados son muy atractivos debido al brillo metálico en mate. Además, muchos clientes aprecian los efectos secundarios: una superficie de compactación (efecto peening) producida por el proceso de pulido con bolas que ofrece a su vez resistencia a la corrosión.