Después del acabado vibratorio el efluente (agua residual) contiene abrasivos, partículas de metal, y frecuentemente aceites. Es por esta razón que el efluente debe ser aclarado antes de ir al desagüe o ser reciclado y volver al proceso de acabado.
Los abrasivos, las partículas de metal y los aceites atrapados son separados del agua residual a través de una fuerza centrífuga y pueden ser eliminados como lodo sólido. El agua limpia procesada puede volverse a utilizar en la máquina de acabado.
El reciclaje de agua procesada en la máquina vibratoria no solamente reduce el consumo de agua (hasta un 98%), sino que también reduce el uso de los aditivos (hasta un 90%). Además, minimiza el coste de eliminación de residuos.